viernes, 2 de abril de 2010

TOCADOS Y HUNDIDOS

¿Cuántas veces hemos formulado preguntas sin respuesta? ¿Cuantas veces volverá a ocurrirnos aquello de hacer preguntas que solo una persona podría contestar y nunca nos contestará? ¿Cuántas veces volveremos a arrepentirnos de aquello que pudo evitarse? ¿Cómo podemos tener tanta sangre fría para poder reventar por completo la vida de nuestros seres queridos? ¿En que pensamos cuando pensamos que debemos dejar de pensar para siempre? Puedo formular en cuestión de segundos mil preguntas que quedaron en la mente, pero no escribo para seguir hundiéndome, escribo para sacar de mi esa rabia que acumulo en cada una de tus fotos, en cada comentario de perfil o en cada actualización que te dediquen… ¿Cómo puede haber gente tan falsa? Gente que de la noche a la mañana se sincera junto a cualquier hombro débil y empapado de tantas lágrimas que ya ha soportado y expone ideas superficiales, dejando al descubierto que son eso, gente gilipollas. Si subiste 1223 fotos, en 1200 salías sonriendo, las he visto todas, las he observado con detenimiento y en todas muestras la cara de niña que no correspondía con tu mentalidad, ni con tu manera de actuar ¿Cómo ser capaz de tal cosa? Cada vez que lo pienso, me acuerdo o lo imagino, aunque simplemente sea tu nombre de solo cuatro letras, millones de pelos que recorren mi cuerpo se ponen de punta, resultado de miles de impulsos que circulan por mi mente y cientos de recuerdos que grabaste en piedra toba, mi corazón…

Allá donde estés, sé que te arrepentiste en el primer segundo de hacerlo, se te olvidó pensar en frío ¿Cuánta gente ha errado por fugaz? Tanta como desea que vuelvas, tanta como desea que esto solo hubiera sido un mal sueño, tanta como día a día pide un deseo a tu estrella fugaz y tanta como hoy en día antes de dar el último paso mira hacia atrás y se acuerda de nosotros.

Y aquí quedamos frente al teclado y monitor, cual juego de hundir la flota, tocados y hundidos en cada día que por una cosa, u otra, viene a nuestra mente la contrarealidad, el deseo de evitar.

Quizás sea esto lo que querías, hundir lo que ya teníamos, una vida…

No hay comentarios:

Publicar un comentario