El día ha empezado, el insaciable reloj sigue contando las horas y ya van 11 del día de hoy….Es domingo, decido reposarme sobre los cojines, quedarme pensando y sin casi darme cuenta, vuelvo a caer en el error de la pasada noche…Pensar sin pensar en pensar, cayendo en el error de pensar que pensar que no piensan con corazón mata esta relación de amor e ilusión. Eran las 4 de la mañana y seguía frente al teclado, esperando no sé el qué, que radicase de mi la penuria de una decisión equivoca acerca de elegir como pasar la noche del sábado. Retomo la realidad, la cojo por los cuernos y me prometo no volver a la contrealidad…Me doy cuenta que aquí las cosas son diferentes, poca gente comprende lo que pienso y otra mucha sigue en el error de pensar que soy como el resto de personas que crecen con cada lágrima que tu derrames. No toda lo sociedad se mueve por el dolor y el amargor de las noches de verano, otros decidimos una vez intentar al máximo hacer feliz a aquellas personas elegidas, capaces de hacer sentir en ti mismo cientos de estímulos nerviosos que otra persona pensaría que son fruto de la locura del amor.
Llueve, y además de forma constante, el día no ha salido como esperaba, menos mal que al final no decidimos quedar por la mañana, habría sido una mala elección, como seguir pensando que ella es igual al resto. Cada gota que contra mi ventana finaliza su camino y retrata la fuerza con la cae muestra de dónde caigo con cada decisión equivoca, muestra de donde caes con tanta injuria personal. Pensamos que estar bien es poder vivir con salud, dinero y amor, como aquella canción de Gigliola Cinquetti pero entonces, que hay tras estas? Los truenos de las 15.37 siguen recordándome que hoy, no estoy bien…Una mala noche o un mala semana más bien, aquella que hoy acaba y que quizás solo nos quedaríamos con un par de horas de esta, esas horas en que nuestros pensamientos se completaban mientras elegíamos el color de las paredes, ese momento en el sofá o esa risa macabra tras el destino de mi pobre zapatillas al acabar sometida a los dientes de nuestra pequeña y grande Kira.
Me marcho, debo cumplir con mis obligaciones como ciudadano, decido retomar el día, cojo el reloj, ya son las 16 y sigo frente a esta hoja de Word, desde esta mañana, y solo para poder plasmar que su vida es lo que quiero y que sin su razón yo muero…
Es domingo, llueve y no estoy bien, increíble sucesión de acontecimientos para deprimirme pero, mañana es lunes y con el llegará el sol, el buen rollo y sus ganas de abrazarme…ESPERO!
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