domingo, 1 de agosto de 2010

270 pies...270 días


-Salta.

-¿qué dices? No llevo el paracaídas…

- ¿Para qué? Lánzate…

-Tú estás loco, estamos a 270 pies del suelo, podría matarme…

- No necesitas paracaídas, las personas como tú nunca moriréis aquí.

- Jajajajaja, no me hagas reír. Si me tiro, moriré.

- Nunca dejaría que te pasase algo malo, confía en mí, salta.

- ¿Cómo estás tan seguro de que no me ocurrirá nada?

- Esto no es tu mundo, estás viviendo en el mío y yo sé cómo van aquí las cosas. Tú en esta realidad vives por el impulso de las sensaciones y nada puede crear en ti dolor, sólo podrás sentirte herida el día que dejes esta contrarealidad, el día que dejes de ser el motor de mi mundo, el día que acabe este sueño…

- ¡Eres un lunático!

- Enamorado, lunático enamorado…

-¿Cómo?

- Lánzate, esta realidad está controlada. Tírate, yo te cogeré justo antes de llegar al suelo, arrójate al vacío, siente como se podría escapar la vida, conoce lo bueno que tiene vivir aquí, nada es ruin y miserable, no existe la crueldad, no existe nadie, solo tú y yo….

- Eso no es posible….

-Tampoco era posible esto y van nueve meses…Párate a pensar que lo posible puede convertirse en imposible cuando el sujeto desee. ¿Quieres que esto termine?

- No, no quiero abrir los ojos, quiero seguir soñando, tener la virtud de volar, la virtud de comprenderte, hacerte feliz, amarte….

- Sé que me comprendes, una vez me dijeron que aquel que hace feliz a otro es porque el feliz es comprendido y yo me siento feliz a tu lado. Dame la mano.

-No me sueltes nunca.

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