lunes, 12 de abril de 2010

Síntomas

¿Has amado alguna vez?
¿Has sentido que cuando ella no está todo pierde la mágica que ella da con cada mirada, que las cosas pierden el hechizo de su sonrisa, que la ciudad se vuelve aburrida y gris, tal como es? Quizás solo sean paranoias de una persona que jamás se ha enamorado o ejemplos de sucesos que ocurren alrededor de una mirada subjetiva, sujeta a una persona, sujeta entorno a un fututo lleno de sueños e ilusiones. Ilusiones que suben y bajan cual bolsa de comercio en estos tiempos que corren pero es así. Comparable a un niño de tres años que comienza a decir sus primeras frases con sentido, sentidos que registran cada milímetro de su cuerpo para conseguir enamorarse más, si cabe, día tras día en cada segundo de su ausencia, porque en su presencia, es imposible pensar y recordar, vivir y escuchar. Solo volar, correr y flotar a su lado, en cada momento y gesto, palabra y beso. Nadie podrá calcular de una forma exacta como se pude llegar a amar, ni de una forma aproximada diría yo. Lo puedo sentir a cada segundo que marca el señor reloj, lo puedo palpar con la yema de sus dedos en mi rostro, pero no puedo dejar de amar, ni queriendo podría imaginar que un día la ilusión desvanecerá por completo.

Se el daño que causo y dolor que produzco pero puede ocurrir que ese dolor salga de mi interior y se contagie al resto de mi vida, ella. Ella lo ha ido haciendo sola, ella ha ido hundiendo en el fondo de mi corazón su nombre y apellido, ella hace que esté seguro de todo pero ella también hace que me asalten cientos de dudas, que el temor inunde mi mente y que la realidad mate mi subconsciente. Subconsciente que radica en mi peor cara, aquella desconfiada, fría y desagradable, la que la mayoría de gente conoce, la que secuestra aquella parte humilde, triste y dulce, sensible.
¿Qué hay de malo en un chico sensible? La sociedad, el miedo y el fracaso, simplemente. Consigue quitarlos y tendrás a la mejor persona con la que podrás topar en esta vida pero antes, sigue amándolo como estás haciendo, sigue a su lado, ayudándolo, porque aunque no lo creas, es cierto eso de que cada segundo cuenta y cada segundo duplica la confianza que aportas, triplica el cariño y expone al cuadrado el amor que siente. Es entonces cuando sientes un pinchazo en el pecho, justo en el lado inferior izquierdo del esternón, como si hubieses corrido durante horas una maratón o hubieses deseado durante cuatro días su vuelta y sus miradas de ilusión hechizadora de corazones.

Pinchazos síntomas de amor, pinchazos que recuerdan la espina que vive en ti, pinchazos síntomas de amar por primera y última vez. Pues cuando los pinchazos acaben, yo me iré con ellos, estoy seguro.

martes, 6 de abril de 2010

Dame más


Dame motivos, si existen, para disuadirme de que no estoy en el camino correcto, que estoy equivocado cuando pienso que eres para siempre y que estoy viviendo una realidad y no un sueño… Es difícil hacer fácil algo tan complicado como amar, pero más difícil es tener claro que quiero vivir esta vida fugaz a tu lado y día a día has ido consolidándola. Sigue, hazlo como has estado haciendo estos días, dame más motivos para comprender por qué cuando tú te alejas las cosas van al revés y que solo cambian cuando estamos juntos o sigue a mi lado y dame más…

Es complicado agradecer con palabras estos días que me has regalado, también era difícil que salieses de mi cabeza y ahora es imposible dejar que ella piense en otra cosa y es que sin darme cuenta has ido grabando a pulso, con total responsabilidad y lentamente las letras de una palabra que nadie cree, una palabra que sólo tú y yo cumpliremos, siempre. Entonces, ¿Quién más nos hace falta? No necesito a nadie cuando sé que en algún lugar tú estás pensando en lo mismo que yo, rozar cual rayo de sol el frío mar tras el amanecer pero de una forma distinta, tú el sol que ilumina mi mirada y yo el frío mar que embravece en cada segundo en que mi corazón no siente el tuyo palpitar junto al suyo.

Posiblemente, no escriba yo todo esto, pues es difícil que mi cabeza deje fluir con tanta soltura lo que el corazón articula, quizás sirva de guía o intenta llenar el vacío tan grande que queda cuando no estás. No soy yo solo, las sabanas también hablan de ello, también lo hacen mis manos, mis brazos… Te echo de menos, me torturo con la duda de no saber si estás bien ahora mismo, quiero tenerte, cierro los ojos y no puedo dejar de verte, los abro y te esfumas. No solo es aprecio, tampoco amor, nos envuelve algo distinto, la magia de cada beso, la fantasía de cada segundo. Segundos que deshace en pedazos la realidad, pedazos que construyen un lugar que no basta con describir, que no podemos pronunciar, un lugar contrarealidad que evade lo real y que aunque duela, en nuestros interiores también deja factura, una factura complicada de pagar, quizás distancia, tiempo, dolor o cualquier otro sentimiento amargo que radica en la soledad del vacío entre mis brazos. Me encanta enroscarte con mis brazos, me fascina que tú hagas lo mismo con tus piernas, hechizas con tu presencia…

No pares, dame más días felices, dame más momentos únicos y más sueños cumplidos. Déjame escribirlo todo en un diario, quiero que nuestra historia sea recordada por mucho tiempo. La historia de un amor verdadero, niños pequeños que han crecido para convertirse en pequeños adolescentes que llegarán a grandes adultos, pero juntos. Dime que hay de malo en fantasear con el tiempo, fantasear con el señor reloj, acostumbrarse al tiempo que nos desespera y nos enreda, que nos libera, aquel al que hay que dar gracias por construir esto, cuestión de tiempo era, cuestión de tiempo ha sido superar nuestros miedos. Dame más, déjame darte más, deja que construya un lugar paralelo para seguir dándote las gracias, por ser así, por hacerlo así, por enamorarme así…Dame más

viernes, 2 de abril de 2010

TOCADOS Y HUNDIDOS

¿Cuántas veces hemos formulado preguntas sin respuesta? ¿Cuantas veces volverá a ocurrirnos aquello de hacer preguntas que solo una persona podría contestar y nunca nos contestará? ¿Cuántas veces volveremos a arrepentirnos de aquello que pudo evitarse? ¿Cómo podemos tener tanta sangre fría para poder reventar por completo la vida de nuestros seres queridos? ¿En que pensamos cuando pensamos que debemos dejar de pensar para siempre? Puedo formular en cuestión de segundos mil preguntas que quedaron en la mente, pero no escribo para seguir hundiéndome, escribo para sacar de mi esa rabia que acumulo en cada una de tus fotos, en cada comentario de perfil o en cada actualización que te dediquen… ¿Cómo puede haber gente tan falsa? Gente que de la noche a la mañana se sincera junto a cualquier hombro débil y empapado de tantas lágrimas que ya ha soportado y expone ideas superficiales, dejando al descubierto que son eso, gente gilipollas. Si subiste 1223 fotos, en 1200 salías sonriendo, las he visto todas, las he observado con detenimiento y en todas muestras la cara de niña que no correspondía con tu mentalidad, ni con tu manera de actuar ¿Cómo ser capaz de tal cosa? Cada vez que lo pienso, me acuerdo o lo imagino, aunque simplemente sea tu nombre de solo cuatro letras, millones de pelos que recorren mi cuerpo se ponen de punta, resultado de miles de impulsos que circulan por mi mente y cientos de recuerdos que grabaste en piedra toba, mi corazón…

Allá donde estés, sé que te arrepentiste en el primer segundo de hacerlo, se te olvidó pensar en frío ¿Cuánta gente ha errado por fugaz? Tanta como desea que vuelvas, tanta como desea que esto solo hubiera sido un mal sueño, tanta como día a día pide un deseo a tu estrella fugaz y tanta como hoy en día antes de dar el último paso mira hacia atrás y se acuerda de nosotros.

Y aquí quedamos frente al teclado y monitor, cual juego de hundir la flota, tocados y hundidos en cada día que por una cosa, u otra, viene a nuestra mente la contrarealidad, el deseo de evitar.

Quizás sea esto lo que querías, hundir lo que ya teníamos, una vida…