viernes, 17 de diciembre de 2010

¡Se te va!

Que estés toda la vida trabajando para que te fastidien de esa manera…

Suceden cosas superficialmente extrañas, respiramos en nuestro aire una sensación de ansiedad y descubrimos que nadie nos mentía cuando se dijo que vivir no era solo existir, es difícil hacerlo con alegría y resaltan a la vista las personas que anímicamente no están pasando por su mejor momento. Una de ellas, la encuentro frente a este pequeño salva noches que tengo, ese que sabe quitar mis penas y crea también momentos de confusión, ahora mismo, no pienso en lo que escribo, pero escribo por necesidad de trasmitir mi situación.

Tampoco sé cuál es exactamente, pero no es agradable, liemos un canuto.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Aquí ya no pintamos nada

¡¡Monta, huyamos de aquí!!

No quiero seguir viendo como la gente se ataca por las espaldas, no estoy hecho para padecer y pensar que esta vida es injusta porque sé que te tengo y eso me gusta.

Vigila, vigila que nadie nos siga, no quiero que nadie vea por qué sitios nos metemos, tengo la ruta inscrita en mi mente, la marcó mi corazón con el paso de los días durante tantos meses, según se mire, a tu lado.

Continúa confiando en mí, confía que a mi lado estarás segura, yo te daré todo lo que esté en mi mano para que cada día puedas despertar a mi lado. Con cada destello de la luna sobre el tapiz de nuestro edredón se escribirán los mejores besos dados bajo la luz de la fría noche otoñal y en cada primer rayo de sol que ilumine la habitación, tras el amanecer, veremos el futuro presente de nuestra vida y la luz alumbrará cada uno de los dientes que forman nuestras sonrisas para alegrar, más si cabe, los despertares con los que sueño cada día tras acostarme, habiendo antes colgado el teléfono después de haberte deseado dulces sueños mi pequeña.

Te amo.