Un día de cada mes, durante todo el año, confío en poder despertarme de este sueño y darme cuenta de que la vida no es tan bonita, de que algo malo tiene que tener esto de quererte tanto, de que algún error debe de haber entre tanto beso y entre tantas caricias. No lo consigo, llega el día treinta y uno de este mes de enero y a año y tres meses del primer día que comencé a soñar sigo sin poder despertarme, indispuesto me encuentro, no puedo despertarme de este sueño, debo seguir viviendo esta realidad enmascarada con cada suspiro de tu boca.
Seguiré soñando, seguiré queriéndote, seguiré amándote.
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